La criminalidad de cuello blanco y la cifra negra de criminalidad, aunque a primera vista no parezca que tenga una relación directa entre sí, la realidad es diferente, en el libro Alessandro Baratta “Criminología Crítica y Crítica del Derecho Penal" hace mención al sociólogo Edwin H. Sutherland que investigo sobre estos campos.
En primer lugar, la criminalidad de cuello blanco se puede entender que son los delitos cometidos por servidores del estado o trabajadores profesionales de cualquier rubro o que ostentan un cargo elevado. Los delitos de cuello blanco más comunes son: el tráfico de influencias, el fraude, el lavado de dinero, el cohecho, el vaciamiento de empresas, la quiebra fraudulenta, el peculado, la malversación de fondos económicos; la delincuencia organizada.
La cifra negra por otro lado se puede definir como el “número o desconocimiento de delitos y delincuentes que no han llegado a ser descubiertos porque no han sido denunciados por sus víctimas o porque no han sido descubiertos por el sistema (justicia o policía)” (Sánchez, 2019)
Por todo ello con la investigación del crimen común como los diversos delitos diarios como robo a mano armada, hurto, etc. Nos ofreció un panorama completo de la realidad y, por ende, variada información en el ámbito teórico y metodológico. Dicha criminalidad investigada en la realidad con los casos de criminalidad de cuello blanco es escasa debido a que en nuestra sociedad estas son menos denunciadas por los ciudadanos, esto se debe a la normalización de este tipo de conductas de dichos individuos que cometen esos delitos. Estos casos son los que se le denomina cifra negra que por medio de un análisis crítico del método y del valor de las estadísticas criminales para el conocimiento objetivo de la desviación en una sociedad dada, se puede conocer un aproximado de estos casos que no solo entiende la criminalidad de cuello blanco, sino que es mucho mas extensa. Esto es un punto problemático que aborda el autor.
En efecto, la conducta de los ciudadanos, igual que las conductas de los delincuentes de cuello blanco, son de la misma forma parte del problema y por ende son objeto de estudio de la criminología que conforma la dicha cifra negra de la sociedad actual. Con todo esto se reconoce, la importancia de las estadísticas criminales, ya que con su debido análisis se puede evidenciar la criminalidad de diversos estratos sociales y que pueden ayudar a mejorar la seguridad de los ciudadanos. Por todo ello me parece correcto la idea de la cifra negra que maneja el autor, y que esto en realidad engloba conductas antisociales que van más allá de los delincuentes de cuello blanco, que solo es una parte de dichos números; además de que el análisis por estratos sociales me resulta una idea conflictiva con la realidad, ya que el margen entre estos en la realidad a veces “son tan delgados como el papel”.
Bibliografía
Sánchez, A. (9 de Diciembre de 2019). La cifra negra del delito. Café VIENA. Obtenido de https://www.cafeviena.pe/index.php/2019/12/09/la-cifra-negra-del-delito/#:~:text=En%20el%20Per%C3%BA%20la%20%E2%80%9Ccifra,83%25%20de%20la%20poblaci%C3%B3n%20afectada

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